Recojo y salida de Cusco
El recojo en tu hotel se realiza temprano, entre las 4:00 y 5:00 a. m. Viajarás en transporte turístico hacia la provincia de Canas, en un trayecto de aproximadamente 2 horas y 45 minutos hasta la zona del puente.
Descubre una tradición ancestral que ha perdurado durante más de 500 años. Cada junio, cuatro comunidades campesinas de Canas se reúnen para reconstruir el puente Q’eswachaka utilizando ichu trenzado y técnicas heredadas de sus antepasados incas. Reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, este puente de 28 metros te invita a conocer de cerca la ingeniería inca, las costumbres vivas de los Andes y los impresionantes paisajes del cañón del río Apurímac.
Aprox. 12 a 13 horas
Compartido o privado
Baja
Todo el año
El recojo en tu hotel se realiza temprano, entre las 4:00 y 5:00 a. m. Viajarás en transporte turístico hacia la provincia de Canas, en un trayecto de aproximadamente 2 horas y 45 minutos hasta la zona del puente.
Durante el recorrido podrás observar las lagunas de Pomacanchi y Urcos, además de un curioso volcán en miniatura en la zona de Pabellones, distrito de Tungasuca. Según el operador, también se puede realizar una parada para desayunar.
Después de atravesar los distritos de Yanaoca y Q’ewe, llegarás a la zona del puente, situada a más de 3,700 m s. n. m. Desde el punto de descenso del vehículo, caminarás aproximadamente 15 minutos por un sendero hasta llegar al puente Q’eswachaka, suspendido sobre el cañón del río Apurímac y vinculado a la histórica red del Qhapaq Ñan.
Conocerás la historia del puente, su proceso de reconstrucción anual y la técnica de trenzado conocida como «q’eswa». Tu guía te explicará cómo las comunidades de Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua y Ccollana Quehue mantienen viva esta tradición. Tendrás tiempo para tomar fotografías y cruzar el puente caminando de un extremo al otro.
Muchos operadores complementan la visita con un recorrido por el circuito de las Cuatro Lagunas del Valle Sur: Pomacanchi, Acopía, Asnacqocha y Pampamarca. Esta zona de la provincia de Acomayo destaca por sus pastizales naturales y su riqueza en peces. La visita depende del itinerario ofrecido por el operador.
Durante el recorrido de regreso se realiza una parada para almorzar, generalmente en uno de los pueblos del trayecto.
Al finalizar las visitas, emprenderás el regreso a Cusco. La llegada está prevista aproximadamente entre las 5:00 y 6:00 p. m., en el centro de la ciudad.
Bajo. La caminata hasta el puente dura aproximadamente 15 minutos por un sendero accesible. El principal desafío es la duración del viaje, que requiere pasar varias horas en transporte.
El puente se encuentra a más de 3,700 m s. n. m. Si ya estás aclimatado a Cusco, la altitud no supone un cambio brusco, aunque cada persona puede reaccionar de manera diferente.
Es una excursión de jornada larga, de aproximadamente 12 a 13 horas en total. La salida se realiza antes del amanecer y el retorno suele ser al final de la tarde.
Ropa en capas, casaca cortavientos, calzado cómodo para caminar, sombrero o gorra, protector solar, gafas de sol y agua. Las mañanas pueden ser frías en esta zona rural.
La temporada seca, generalmente de mayo a septiembre, suele ofrecer cielos despejados y condiciones favorables para la visita. Durante la temporada de lluvias, lleva ropa impermeable y calzado adecuado.
Si deseas observar el tejido y la reconstrucción del puente, visita la zona durante junio, especialmente en la segunda semana, cuando tradicionalmente se celebra el festival de renovación. Las fechas exactas pueden variar.
Aunque la caminata es corta, se recomienda pasar al menos un día en Cusco antes del tour para adaptarte a la altitud y afrontar mejor una jornada tan larga.
No. La dificultad física es baja, ya que la caminata hasta el puente es corta y el sendero es accesible. El mayor desafío es la duración total del viaje.
La visita puede realizarse si las condiciones son seguras. Sin embargo, las lluvias pueden afectar el recorrido, por lo que se recomienda llevar ropa impermeable, especialmente durante la temporada de lluvias, entre noviembre y marzo.
Sí. Es una excursión accesible para la mayoría de viajeros en términos físicos. Aun así, se recomienda llegar aclimatado a Cusco y considerar que la jornada es larga.
El desayuno y el almuerzo suelen servirse en restaurantes locales de los pueblos del recorrido, donde podrás encontrar platos típicos de la región sur de Cusco.
Generalmente, hay servicios higiénicos en las paradas para desayunar y almorzar, así como cerca de la zona de acceso al puente. La disponibilidad puede variar según el lugar y el operador.
El recorrido es de baja exigencia física y puede ser adecuado para niños, adultos mayores y familias. No obstante, la larga duración de la jornada puede resultar cansada para niños muy pequeños o personas con dificultades de movilidad.
No. La reconstrucción tradicional se realiza durante junio, habitualmente en la segunda semana. El resto del año puedes visitar y cruzar el puente terminado, pero no observar su tejido en vivo.
Cada piedra guarda un secreto y cada rincón revela el legado de una civilización extraordinaria. Explora la ingeniería ancestral del puente Q’eswachaka a través de nuestra galería.